viernes, julio 30, 2004

Sabían ustedes que:

...Leonardo da Vinci nunca se duchó en toda sus existencia (sólo se mojaba cuando llovía) y nunca se quitaba las botas. Cuando murió, la piel de sus botas ya se habían hecho parte de su piel, y no se las pudieron quitar ...!

...La palabra "fornicar" viene del latín "fornice", que significa "curvatura interior de un arco", ya que bajo las bóvedas de los puentes y los callejones era donde se estaba permitido alquilar y utilizar los servicios sexuales de las prostitutas romanas ...!

...El nombre de la popular "luna de miel", proviene de una antigua costumbre del norte de Europa: "ingerir vino con miel durante todo el primer mes del matrimonio" ...!

...En la antigua Inglaterra la gente no podía tener sexo sin contar con el consentimiento del Rey (a menos que se tratara de un miembro de la familia real). Cuando la gente quería tener un hijo debían solicitar un permiso especial al monarca, quien les entregaba una placa que debían colgar afuera de su puerta mientras tenían relaciones sexuales. La placa decía" "Fornication Under Consent of the King" (F.U.C.K.). Ese es el origen de tan socorrida palabrita ...!

...Los humanos y los delfines son las únicas especies que tienen sexo por placer ...!

...El orgasmo de un cerdo dura aproximadamente 30 minutos...!

...Las mariposas tienen el sentido del gusto en las patas...!

...Los osos polares son zurdos ...!

...La palabra "Cementerio" proviene del griego "Koimetirion" que significa "dormitorio"...!

...Por ordenes del Cesar, antes de cada batalla, los rudos centuriones romanos se hacían manicura y se depilaban el vello de las piernas ...!

miércoles, julio 21, 2004

El MalaMen

El tema en el salón de la clase era el miedo, el terror de los infantes, la profesora empieza a preguntar... 
 
Pedrito, de quien tienes miedo? La Llorona, profesora. Pero Pedrito, La Llorona no existe, es una leyenda... no debes tener miedo...
 
Maria, de quien tienes mas miedo? De los Fantasmas, profesora. Pero Maria, los fantasmas tampoco existen, son una leyenda... no debes tener miedo... 
 
Y tu Joan? De quien tienes miedo? Del Mala Men, profesora. El silencio invadio el salón de clases hasta que la maestra dijo: Mala Men?? Nunca oí, hablar de ese, quien es? Yo tampoco sé quien es profesora pero me temo que sea el ser más terrible que pueda pisar la tierra, su maldad es impecable y su legado de terror sé ha esparcido por varias generaciones ya que todas las noches mi mama dice al final de las oraciones...... " no nos dejes caer en tentación y líbranos del Mala Men"

lunes, julio 12, 2004

La calidad de la vida

La calidad de la vida es directamente proporcional a la calidad de los pensamientos.

La nación dominicana está triste. Pareciera que por los desastres de la naturaleza, por la constante crisis económica, el desastre energético, la repugnante clase política y una aparentemente interminable lista de males, el apocalipsis quisqueyano está cerca.






No hay que abundar en la perenne queja, la decepción y la fustración que muchas veces nos abate.

La falta de esperanza, un futuro incierto, oscuro y a veces aterrador hacen que echemos a menos la tierra que nos vió nacer.

Uno de nuestros grandes defectos es denostar lo nuestro y echar loas a lo foráneo. Caemos en el craso error de compararnos con otros países. Cada país es diferente.

Por muchísimas razones el punto de referencia es Estados Unidos. Me pregunto yo si acaso hay algún país que pueda compararse con Estados Unidos. Los que territorialmente pueden hacerlo, no lo pueden desde el punto de vista del desarrollo. Obvio. Nosotros tampoco.

No tenemos las langostas de Maine, pero tenemos los camarones de Sánchez;

no tenemos el trigo de Kansas, pero tenemos los arrozales de la San Francisco de Macorís;

no tenemos las papas de Idaho, pero tenemos la yuca de Moca y los plátanos de Barahona;

no tenemos la cocina exótica europea, pero tenemos nuestro sazón del medio del Caribe;

no tenemos los Kiwis de Nueva Zelandia, pero tenemos guayabas por todas partes.

Somos los de los mangos y del dulce de leche de Baní, las tortas de Pimentel, los chicharrones de Villa Mella, los pasteles en hoja de SanCristóbal, el mabí del Seibo, los hojaldres y rosquetes del Santo Cerro.

Aquí no cae nieve, pero tampoco la necesitamos. Dios nos ha bendecido con un sol precioso, un cielo como ningún otro y unos paisajes que no los apreciamos hasta que dejamos de verlos.

No tenemos los vinos de Francia, porque naturalmente no somos franceses, y este clima no es para ese tipo de cultivo.Y si así fuera, José Martí, el apóstol de la independencia cubana llegó a decir que "nuestro vino es agrio, pero es nuestro vino".

Tenemos ron. Todos quieren tomar cerveza Presidente. Cigarros dominicanos. Bailar merengue. Contratar peloteros dominicanos. Hay quienes han dado más jonrones que Sammy Sosa, pero ninguno tiene el carisma del criollo.

¿Acaso no pudieran las pupilas asombrarse al ver un amanecer en la bahía de Samaná y la hermosísima vista de esta misma bahía cuando se va para Las Terrenas? Los campos del Cibao con la agricultura variada, las palmeras, la pródiga tierra, las casitas multicolores, la generosidad de los campesinos.

Las dunas de Salinas en Baní, la costa de Barahona y Pedernales, las interminables playas del este llenas de cocoteros.

Hay acaso vista más bonita que la carretera desde Santo Domingo precisamente al aeropuerto, junto al Mar Caribe, con las diferentes tonalidades del agua y el efecto contrastante de los corales?

Del mismo modo, la carretera de la costa norte, colindante con el océano Atlántico, partiendo desde Puerto Plata, pasando por Sosúa, Cabarete, Gaspar Hernández, Cabrera hasta llegar a Nagua. Los ríos de Jarabacoa y Constanza. El lago Enriquillo con flamencos y cocodrilos. Los cañaverales de San Pedro y La Romana. La basílica de Higüey a N.S. de La Altagracia. La iglesia de N. S. de Las Mercedes en el Santo Cerro.

Somos un pueblo alegre, de piropos, de bromas, de compartir en el colmado, de hacer sancocho cuando llueve, de jugar domino, de jugar pelota en la calle, de salir a bañarse bajo la lluvia, de volar chichiguas en cuaresma, del café de la vecina, de serenatas, de "asaltos" de cumpleaños, de habichuelas con dulce, de discusiones por fritos verdes y concón, de cocinados y "serruchos", de angelitos en navidad, de bailar en la calle, hablar alto.

Con el correo electrónico nos reímos de nosotros mismos, de nuestras ocurrencias e idiosincracia. Eso somos.

Como el merengue "Nosotros Somos Así" de Juan José Ayuso y Johnny Ventura: Es la patria que no engaña por la que yo vivo y muero.
Sol y mar, surco y montaña
La Quisqueya que yo quiero
Criollo por los cuatro lados
La tierra de donde vengo es mi orgullo más preciado y lo más grande que hay.

Nosotros somos así, mezcla de son y merengue. Un pueblo lleno de gente que busca su porvenir Hombres que saben fajarse en el campo y la ciudad, que dan solidaridad y pelean si hay que pelearse.

Somos el país de Eduardo Brito, Oscar de la Renta, Juan Luis Guerra, Casandra Damirón, Luis Alberti, Julio Alberto Hernández, Ángela Carrasco, Rafael Solano, Fernando Villalona, Wilfrido Vargas, Johnny Ventura, Maridalia Hernández.

La tierra de Juan Marichal, Sammy Sosa, Pedro Martínez, Albert Pujols, Alfonso Soriano, Julián Javier, Osvaldo Virgil, Tony Peña, Manuel Mota, Felipe Rojas Alou, Félix Sánchez.

También la de Juan Bosch, Joaquín Balaguer, Pedro Mir, Pedro Henríquez Ureña, Salomé Ureña, César Nicolás Penson.

Quisqueya, la tierra de mis amores. Somos el país de mucha gente que no ha sido famosa pero que ha demostrado capacidad, nobleza de alma, espíritu de trabajo. Muchos que no han ganado medallas, títulos o salir en periódicos o revistas pero que han dado lo mejor que tienen.

Gente que simplemente ha hecho la voluntad de Dios en muchísimas ocasiones y momentos cruciales. Gente que se ha repartido por el mundo y que como yo, se sienten orgullosos de ser dominicanos.

Gente que ha extraído petróleo en Alaska, que ha hecho puentes y edificios, dirigido orquestas en Europa, excelentes académicos, médicos en el Massachussetts General Hospital, Cleveland Clinic, Puerta de Hierro.

Gente que como Gastón Fernando Deligne han llegado a decir: Qué linda en el tope estás / dominicana bandera / Quién te viera, quién te viera / más arriba, mucho más. Quisqueyanos, valientes alcemos nuestro canto con viva emoción. La nación que si fuere mil veces esclava otras tantas ser libre sabrá.

El barco ha sido tocado, pero no hundido. Adelante.

Tampoco busquemos ni pretendamos ser lo que no somos.

Nosotros somos dominicanos. Con defectos, males, pero con virtudes, valores y fe.

Contribucion de Omar Curiel